Libro de los Agravios
miércoles, 22 de octubre de 2014
Jueves
"Tú tropezabas.
Yo aprendía de cada escalón que no subías"
Vi deslizar
cada uno de tus pasos escaleras abajo.
Dos,
uno,
dos.
Estabas tan bonita desafiando el golpe
que no traté de avisarte del peldaño estropeado.
Sangraste
y yo,
por una vez,
no abandoné mi vida para consolarte.
Sábado
Fíjate si llegué a quererte
que pudiendo ahogarte
en el impulso inútil de tenerte,
me hice un nudo con las manos.
Y
escapaste.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)