miércoles, 22 de octubre de 2014
Jueves
"Tú tropezabas.
Yo aprendía de cada escalón que no subías"
Vi deslizar
cada uno de tus pasos escaleras abajo.
Dos,
uno,
dos.
Estabas tan bonita desafiando el golpe
que no traté de avisarte del peldaño estropeado.
Sangraste
y yo,
por una vez,
no abandoné mi vida para consolarte.
Sábado
Fíjate si llegué a quererte
que pudiendo ahogarte
en el impulso inútil de tenerte,
me hice un nudo con las manos.
Y
escapaste.
Viernes
El camuflaje de la lluvia
te ayudará a llorar con más coraje.
Fue Viernes
y se hizo tormenta
tu golpe de salida en las ventanas.
Cesaron los tambores de la guerra,
los ecos de las voces que recogen las paredes,
la huida apresurada por el punto de fuga
que traza mi mirada al infinito
hasta perderte.
Llevo meses sentado en un rincón,
obsesionado en el recuento de los muertos
de la batalla que perdí contigo
y no ganaré nunca.
Tú
serás quien aprenda a amaestrar panteras
en el desierto decrépito de la cama a medio deshacer.
Yo
seré la estructura invertebrada de las flores
que aún te espera.
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